Jóvenes en Francia reemplazan la terapia por inteligencia artificial: expertos alertan sobre los riesgos

Una encuesta reveló que una cuarta parte de los jóvenes franceses presenta síntomas depresivos. Ante costos elevados y barreras de acceso, muchos recurren a herramientas de inteligencia artificial como sustituto de la atención psicológica. Especialistas advierten sobre consecuencias graves.

Un malestar creciente en la juventud

La salud mental de los jóvenes europeos preocupa a los organismos sanitarios. En Francia, un sondeo realizado a 5.600 personas de entre 15 y 29 años mostró que uno de cada cuatro padece síntomas de depresión. Entre quienes atraviesan crisis emocionales, las respuestas institucionales son percibidas como insuficientes o difíciles de comprender.

Este escenario lleva a que cada vez más adolescentes y universitarios busquen contención en aplicaciones y plataformas de inteligencia artificial, en lugar de consultar con profesionales de la salud mental.

IA como confidente a cualquier hora

La accesibilidad es uno de los principales factores. Una consulta con psicólogo en Francia puede costar 70 euros, mientras que el acceso a servicios de IA es gratuito o, en versiones premium, ronda los 20 euros mensuales.

“Quería respuestas inmediatas a las tres de la mañana, sin tener que esperar ni pagar por una cita”, relató Theresa, una joven de 20 años que comenzó a usar chatbots en lugar de pedir ayuda profesional.

La sensación de compañía y la validación constante refuerzan el vínculo con estas herramientas. “ChatGPT siempre está de tu lado. Es reconfortante, no importa lo que digas, nunca te juzga”, explicó Sophia, estudiante estadounidense en París.

Qué dicen los especialistas

Para psicólogos y psiquiatras, el fenómeno encierra riesgos graves. El psicólogo parisino Sébastien Garnero señaló que varios pacientes llegaron a consulta tras haber utilizado durante meses la IA como “psicólogo virtual”. Según describe, muchos desarrollaron cuadros más severos de depresión, ansiedad generalizada o ataques de pánico antes de buscar ayuda profesional.

“La máquina puede sugerir ejercicios o frases de apoyo, pero no sustituye la construcción de un proceso terapéutico”, advirtió.

Limitaciones y riesgos de depender de la IA

Aunque compañías como OpenAI implementaron salvaguardas (mensajes de alerta y recomendaciones de líneas de emergencia), su alcance es limitado. Si el usuario no menciona palabras clave críticas o extiende la conversación en tono ambiguo, los sistemas pueden no detectar la urgencia.

Los expertos también advierten que confiar en algoritmos puede fomentar una relación ilusoria de amistad con la máquina, dificultando aún más el paso hacia la búsqueda de apoyo humano.

El contexto internacional

La tendencia no es exclusiva de Francia. Datos de la Unesco y la OMS muestran que, tras la pandemia, la salud mental de los jóvenes se deterioró en la mayoría de los países de ingresos altos. En Europa, la depresión y la ansiedad afectan a entre el 15% y el 20% de la población joven, con mayor incidencia en mujeres.

Un informe de la OCDE (2023) advirtió que el gasto en salud mental en la región sigue siendo insuficiente y desigual, pese a que la carga económica por pérdida de productividad supera los 600.000 millones de euros anuales.

Educación y prevención como respuesta

El uso de inteligencia artificial como sustituto terapéutico plantea un desafío también al ámbito educativo. Instituciones académicas resaltan la necesidad de:

  • Incorporar educación emocional en escuelas y universidades.
  • Formar profesionales en acompañamiento terapéutico que puedan intervenir en contextos cotidianos.
  • Desarrollar programas de prevención digital, que adviertan sobre los límites de la IA y promuevan un uso responsable.
  • Ampliar la accesibilidad de consultas psicológicas mediante cobertura pública y servicios de telepsicología.
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